PRIVACY POLICY

All RIGHTS RESERVED / TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS COPYRIGHT © 2016 LARMAGAZINE

Monterrey, Nuevo León, México. CP 64920

Print is Overrated // Lo impreso está sobrevalorado

 

 

 

scroll down for english  

 

Hay quienes dicen que los libros electrónicos o las publicaciones digitales van a desaparecer, que nunca le ganaran al libro, como si se tratara de una competencia. Existe una especie de rechazo y miedo hacia las publicaciones digitales que casi me recuerda la pelea de Uber vs Taxi, cuando en verdad se parece más a la transición del correo tradicional al correo electrónico, en cuanto a que el e-book cumple tareas que antes eran exclusivas del impreso, pero que ofrece otros beneficios. Cada formato tiene una determinada función y cada uno suple necesidades diferentes.

 

Estoy de acuerdo en que algunos libros deben ser impresos, pues generan una experiencia que se disfruta mucho. Más que libros, se convierten en objetos de deseo que vale la pena conservar. Sin embargo, creo que no todos los libros o revistas deberían imprimirse. Unos, por malos e innecesarios -que hasta duele pensar en los árboles que se talaron-, y otros porque son tan buenos que sería ideal que su contenido (cuando no tiene que ser imperativamente impreso) llegue a todo el mundo, no sólo a quienes tuvieron la fortuna de conseguir un ejemplar.

 

La Casa Editorial LARMAG, y específicamente LARMAGAZINE, tienen como objetivo aprovechar las ventajas que ofrece la tecnología de las app magazines e innovar en cuanto a los límites de la difusión, comunicación y memoria de las artes visuales. Debido a la naturaleza del formato, resulta en algo totalmente diferente a lo visto hasta ahora; es novedoso en sí mismo. Lo anterior, no quiere decir que pretendamos competir contra los formatos tradicionales impresos, pero sí aprovechar el formato interactivo para ofrecer una experiencia diferente y es por esta razón que nos resulta tan extraño cuando nos preguntan por qué no imprimimos la revista.

 

Considero que el impreso está sobre estimado. Para muchos, valida automáticamente los contenidos, como si estos por el simple hecho de estar en papel mágicamente se volvieran más interesantes. Una amiga me dijo: “lo que no se imprime, se pierde en el olvido”, pero inmediatamente vino a mi mente la pila de libros -de artistas incluso- que no se me antojan, que no he abierto ni una sola vez y que no se perdieron, sino que llegaron directamente al olvido. Entonces, imprimir por imprimir sólo refleja un acto de vanidad, sobre todo ahora que existen muchas páginas como blurp donde se pueden mandar a imprimir libros sobre demanda; de uno en adelante, pasta blanda o dura, papel de lujo o no tan de lujo, etcétera.  

 

Ahora bien, dentro de las publicaciones digitales existen diferentes tipos de tecnologías. Por ejemplo, está Issuu que básicamente despliega en pliegos un pdf y no tiene mayor interacción. Hay otras plataformas como Joomag que igualmente muestra un PDF, pero ésta brinda la posibilidad de insertar videos de Youtube, lo cual le da puntos extra. La desventaja está en que en ambos casos el usuario debe pagar diferentes planes para tener acceso a ciertas características y realmente no ofrecen mucho.  

 

Desde hace ya un par de años existen las publicaciones digitales app como LARMAGAZINE en campos como la moda, arquitectura y estilo de vida. En cambio en el mundo del arte contemporáneo no se han hecho tan presentes, lo cual resulta extraño. El potencial que tienen es impresionante y además éstas ofrecen lo mejor de dos mundos: la posibilidad de incluir audio, interactivos, videos y fotografías 360º que tienen las páginas de internet, y al mismo tiempo, la postura del lector, que es idéntica a aquella cuando se lee una revista o libro impreso. 

 

Las publicaciones digitales ofrecen la posibilidad de insertar videos, archivos de audio, infinidad de imágenes, interactivos, etcétera. Además en términos de difusión tienen mayor alcance. Los libros impresos por su parte, son tangibles, potenciales objetos de colección y además nunca habrá nada más fácil de usar que un libro. Entonces, la cuestión recae en definir muy bien los objetivos y propósitos de una publicación para definir el soporte que más le conviene. Identificar las metas que se proponga el autor en términos de alcance (distribución) y volumen (cantidad de contenido) es necesario, también creo que el factor ecológico debe contar al momento de decidir. Si el contenido es verdaderamente importante y la manera de transmitirlo se ajusta a los modelos actuales de consumo (no me refiero sólo al formato digital, sino al lenguaje) entonces, es recibido y entendido por los públicos/lectores, que a su vez lo digieren y conservan principalmente en la memoria. Es ahí, cuando verdaderamente una publicación se vuelve trascendental y relevante

 

 

Some say ebooks or digital publications are going to disappear eventually, that they will never beat a book, as if it were some kind of competition. There is a sort of rejection and fear towards digital publications that almost reminds me of the Uber vs Taxi dispute, when in reality it feels more like the transition from regular mail to e-mail. 
E-book carries out tasks that exclusively corresponded to printed before, adding some other benefits. Each format has a determined function and respond to different needs.

 

I agree that some books should be printed, since they engage the reader in a very enjoyable experience. Beyond being books, they become an object of desire that are worth preserving. However, I think that not all books or magazines should waste all that paper and ink. Some of them for being bad and unnecessary - it even hurts thinking of the trees that were killed- and others, simply because they are so good that the ideal situation would be that their content (when it doesn’t absolutely need to be printed) reaches all over the world, not just the ones who had the fortune of finding a copy.

 

LARMAG Digital Publishing House and specifically LARMAGAZINE, have as a main goal to take the advantages that the digital publishing technology offers and to innovate when it comes to the diffusion, communication and archive of visual arts. Due to the nature of the format, it becomes something totally different to what has been seen up until now; it is innovating per se. That does not mean that we intend to compete against  traditional printed formats but we do try to take advantage of what interactive format has to offer, in order to create a different experience. It’s because of that reason that it is so strange for us to get asked “why don’t you print the magazine?”.

 

I consider that printed is overrated. For many people, it automatically validates the contents, as if they magically became more interesting just for being on paper. A friend told me: “what doesn’t get printed, gets lost and forgotten”, but almost immediately came to my mind the pile of books -even artists’ ones- that I do not feel like reading, that I have never opened not once. Those were not lost, they just went straight to the land of forgetfulness. So, printing just because, only reflects a vanity act, specially now that we have all these websites such as blurp, where books can be printed on demand, one by one, in soft or hard cover, luxury paper or the not so fancy one, etc.

 

However, inside digital publications' world, there are many different types of technologies. For example, there is Issuu, which basically unfolds a pdf but does not have any major interaction. There are other platforms, such as joomag, that also displays a pdf, but giving the possibility of inserting Youtube videos, which adds it some extra points. The disadvantage in both cases, is that the user has to pay different plans to get access to certain features that do not really offer that much.

 

For a couple years now, there have been digital publications apps, such as LARMAGAZINE, in the fields of fashion, architecture and lifestyle. In the contemporary art world however, there are not so many, which is strange. The potential that they have is amazing and they also offer the best of both worlds: the possibility that internet websites offer to include audio, interactive contents, 360º videos and photographs and stuff and at the same time, the reader’s posture which is identical to when one reads a printed magazine or a book. Besides, on terms of diffusion have a wider range of accessibility.

 

Printed books on the other hand, are tangible, possible collectibles and it will never be anything easier to use than a book. So, the issue comes down to defining very neatly, the publication’s target and its particular purpose in order to chose the format that fits better. Identifying the goals that the author sets when it comes to reach (distribution) and volume (quantity of contents). Ecological factor should matter also.

 

I believe that when contents are truly relevant and the way of transmitting is suitable to the current models of consumption (I am not just referring to digital format but also about to the way language is used), I think that is just then when the message is received and understood by the reader, therefore it is assimilate and preserved -mainly in his/her memory- and it becomes really transcendent.   

 

 

 

 

Please reload

LARMAGAZINE is proudly a free and independent art publication that seeks to innovate how contemporary art content is presented, edited, transmitted and consumed. To help us continue this vision, please click here to donate. We appreciate every contributor, reader, and supporter that helps to make this magazine possible

LARMAGAZINE is proudly a free and independent art publication that seeks to innovate how contemporary art content is presented, edited, transmitted and consumed. To help us continue this vision, please click here to donate. We appreciate every contributor, reader, and supporter that helps to make this magazine possible

Recent Posts
Please reload

GIF-LO.gif
LOGO FUNKA B-N-01.png